31 de enero de 2012

TPPA: ¿Qué hacemos?

Hace unos días un amigo me preguntó esto


A lo que respondí


Luego de pensarlo decidí escribir algo, pero sobre el TPPA.

Después de la congelación indefinida del Stop Online Piracy Online Act (o simplemente SOPA, como es conocido por sus detractores comunes y silvestres), la movida por detener acuerdos comerciales o leyes que podrían hacer peligrar el internet como lo conocemos ha disminuido en intensidad de manera considerable. No obstante, no se debe bajar la guardia. Marco Sifuentes, (a.k.a. Ocram) en sus últimas entradas de su blog de Peru 21 (Siglas contra la información y SOPA recalentadita, incluso una más antigua, SOPA le dieron a Humala) ha advertido de algo que se veía venir desde ya hace un tiempo (incluso antes de toda esta movida del SOPA): el TPPA, siglas en inglés para Trans-Pacific Partnership Agreement (o Acuerdo Transpacífico como lo llamaríamos acá).

¿Por qué nos debería preocupar el TPPA tanto como el SOPA? De hecho, nos debería preocupar más que el SOPA, básicamente por dos cosas: 1) este es un acuerdo comercial en el cual efectivamente Perú está involucrado y 2) uno de los puntos de la propuesta estadounidense implica la intervención de los ISP, los proveedores de internet, a las conexiones de los usuarios para ver si están descargando contenido protegido (el SOPA proponia bloqueo y/o sanción de sitios que reprodujeran contenidos protegidos). Para mayor información sobre el tema pueden revisar este post de Roberto Bustamante (a.k.a. elmorsa) y este artículo de alt1040.

Ahora bien antes de responder la pregunta del título habría que hacer una aclaración necesaria: esto no es el SOPA. No es lo mismo. El TPPA es un acuerdo comercial internacional preparado en grandes cumbres presidenciales o en rondas de negociaciones entre ministros de estado (menos mediático). El SOPA, en cambio, era una ley de carácter nacional, discutida por congresistas que representan “directamente” a la población (más mediático). ¿Por qué importa esto? Simple: es mucho más fácil y accesible presionar a alguien que te “representa” (es decir, que es elegido por tus votos), que a alguien que es elegido por el presidente. Ahora bien, esto es hablando de Estados Unidos, un país con cierto grado de institucionalidad y representación, en el que un ciudadano puede comunicarse con su congresista y hacerle llegar un reclamo. Si hablamos de Perú, la historia es otra.

Entonces, para responder la pregunta me gustaría desarrollar dos puntos citando dos blogs que vengo leyendo. El primero, el “webtivismo” (“activismo de web”, acabo de inventarme esta palabra aunque me imagino que el concepto ya debe existir) no es suficiente. Esto incluye: compartir videos, subir imágenes a 9gag, dar likes en Facebook, retwitear frases ingeniosas y todo lo que hicieron en contra del SOPA cosas por el estilo. Para los que crean que si lo es, pues no, no lo es. Cito este post de Erich Luna:
“... militar no es lo mismo que “simpatizar”, o “celebrar”, ser un “entusiasta” o “dar likes” en las redes sociales (virtuales, obviamente). Implica un compromiso diferente (ni siquiera estoy diciendo acá que sea mejor o “el mejor” que lo otro. Esa es otra discusión. Lo único que sostengo aquí es que es diferente)...”
No digo que estas acciones no cumplan una función, si lo hacen: generan “awareness” entre quienes desconocían del problema y refuerzan conciencias en quienes ya lo conocían, pero (y este es un pero muy grande) este es solo el primer paso.

Creo que esto resume el punto

El segundo punto es el siguiente: una gran meta viene con un gran compromiso (puede sonar como algo que el Uncle Ben diría pero es cierto). Tal vez el grado de compromiso no sea el suficiente como para salir a protestar a las calles con una mascará de Guy Fawkes y convertirse en la nota anecdótica de algún programa televisivo de las 11 de la noche. Sin embargo, nos podemos tomar un poco de tiempo para lograr algo que realmente nos interesa y trascendental. Cito este post de Eduardo Marisca, en el cual habla de una iniciativa distinta:
“No puedo garantizar que esto vaya a conseguir directamente algo. Pero sí ocurre que, por el hecho de que implica una inversión de tiempo mayor, es más posible que alguien lo tome en serio.”
En este post, Eduardo habla de mandar cartas a los anunciantes de un medio de comunicación para que recosideren su apoyo a este. ¿Por qué no pensar en algo parecido para este caso?

Ahora si, para  al fin responder efectivamente a la pregunta “¿qué hacemos respecto al TPPA?" en este momento se me ocurren dos acciones:

1. Las negociaciones de tratados de comercio internacional están a cargo del MINCETUR (Ministerio de Comercio Exterior y Turismo). Un grupo de ciudadanos organizados (o tal vez no, tan solo un grupo de ciudadanos) puede hacerle llegar cartas a este ministerio haciéndole saber su malestar y/o preocupación respecto a las posibles consecuencias de este acuerdo comercial. Para aquellos que no quieran darse la molestia de tipear, imprimir e ir al Serpost más cercano, podrían hacer llegar su mensaje a través de la sección de “Contáctenos” de su portal web (aunque no es lo mismo, ni de cerca).  
Por lo pronto, el ministro del sector, Jose Luis Silva, en declaraciones al diario Gestión de noviembre pasado, ha dicho que:  
“Perú no aumentará los beneficios ya dados (en el TLC con EE.UU.) en el tema de propiedad intelectual en (la negociación del) Acuerdo de Asociación Transpacífico. Más claro que eso ni el agua”.
No obstante, los puntos de negociación no aparecen en la página del acuerdo. Asi que no estaría demás hacer presente nuestra preocupación respecto al tema.

2. Suponiendo que el TPPA finalmente se firme, este tipo de acuerdo comercial tiene que ser ratificado por el congreso. En este caso, se podría intentar replicar la experiencia estadounidense con el SOPA (a pesar de las diferencias de institucionalidad y representatividad, se podría intentar). Iniciativas como estas o esta en las que un ciudadano puede identificarse y señalar la región en la que vive para hacerle llegar a los congresistas (es decir, sus representates) su preocupación respecto a este acuerdo y pedirles que lo observen o que no lo ratifiquen. También se podría intentar algo más de “guerrilla” y realizar acciones como las de Athene. Este gamer de relativa fama movilizó (virtualmente) a cerca de 10 mil personas a través de su stream para que twitearan a la vez a los congresistas, lo cual generó respuestas de los congresistas y senadores. Paradójicamente, Athene no es estadounidense.

ROW ROW FIGHT THE POWAH

No faltará el fanboy de Anonymous que diga: “oye, pero Anonymous puede DDoSear a las páginas de MINCETUR, de la PCM, del Congreso, etc. y así no firmarían el tratado”. Ok, bueno, no. Si creen que simplemente bajarse por unas horas las páginas de estas instituciones hará que se detenga este tratado están siendo muy optimistas (por no decir ingenuos). En este punto habría que considerar 2 factores: el capital político y la mediatización del problema:
Newfagging

1) Los congresistas y senadores norteamericanos (y en general, cualquier político electo y más si pertenecen a un partido reconocido) tienen un capital político que cuidar. Buscan ser reelegidos, aspirar a cargos mayores o que la imagen de su partido no se vea perjudicada. Veámoslo en perspectiva: ¿Qué capital político tiene Jose Luis Silva? De hecho, ¿alguien sabía quién era Jose Luis Silva antes del problema del TPPA? Si los congresistas y senadores estadounidenses decidieron retirar su apoyo fue por la enorme presión por parte de sus ciudadanos y la industria de internet que luego, al trasladarse a los medios, se transformó en presión mediática. Además, habría que tener en cuenta las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos, ni los demócratas ni los republicanos querían aparecer como los malos de la película. Obviamente, después de todo, hubo ganadores y perdedores.

2) La mediatización del problema guarda estrecha relación con el punto anterior. Después del blackout promovido por la industria de internet, la atención se volcó sobre el problema del SOPA. Grandes medios internacionales, e incluso los nacionales, le dieron cobertura. Ahora bien, ¿alguien ha visto una cobertura medianamente decente sobre el TPPA en los grandes medios, además de la típica noticia de “inversiones para el pais” (y además de esta nota)? Puede ser que lo hayan visto en internet, pero (y este es otro gran pero) internet no es un medio que se pueda equiparar a los medios tradicionales, al menos no en Perú. A mayor mediatización del problema, mayor presión para los políticos.

¿En algunos de estos puntos hubo alguna intervención directa de Anonymous? No (más allá del rebote mediático que pudo tener algun ataque a alguna página, incluso, OP Megaupload sucedió en el aftermath del SOPA). Quisiera aclarar que no estoy menospreciando ni mucho menos a Anonymous. Ellos cumplen una función muy importante: su accionar es más simbólico que real (si lo quieren poner en jerga lacaniana), construye el discurso sobre el cual se sustenta esta lucha, representa el contrapoder. Para entrar en una guerra es necesario tener un discurso, y esto es una guerra por nuestros derechos.

tl;dr
Manden cartas al MINCETUR. Si el acuerdo se firma de todas maneras, presionen a los congresistas.

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