4 de febrero de 2012

Susy Díaz, memoria nacional y Aldous Huxley



El 2 de febrero del 2012 será una fecha que pervivirá en la infamia.



 En realidad no, pero quería empezar el post dramáticamente.


El último jueves en la noche terminaba el paro provincial de 48 horas convocado por el alcalde de Huarmey. Al mismo tiempo, en los infames programas de las 11 de la noche de la señal abierta peruana la agenda estaba centrada en dos temas: el divorcio de Susy Diaz de su más reciente pareja y la crítica de Iván Thays a la comida peruana.

Más allá de si Thays puede expresar su disgusto por la comida nacional en España o de si Susy Diaz regresará con el Mero Loco este escenario me pareció terriblemente infeliz. No reniego de la cobertura a Susy Diaz o a un nacionalismo idiota, en todos lados hay medios que le dan cobertura a este tipo de contenidos. De lo que si reniego es que se priorice este contenido a un conflicto social, ¿ya nos olvidamos de Conga? ¿Ya nos olvidamos del Baguazo? ¿Ya nos olvidamos del Arequipazo y de todos los “-azos”?

Lo paradójico es que hasta hace una semana el tema nacional era MOVADEF y de como los jóvenes no tienen memoria y no saben lo que “los mártires de la democracia y libertad de expresión” han tenido que pasar.
Estos son nuestros mártires. Ilustración de Caretas.

El colmo de la desfachatez de estos medios ha sido la columna PicoTv del Trome del 24 de enero:

“¿Nunca en el colegio les hablaron de la asolada terrorista de Sendero que dejó más de cincuenta mil muertos en el país? Pero no solo ellos. La mayoría de jóvenes, según se vio en un reportaje, no reconoce la foto de Abimael Guzmán, no sabe lo que sucedió en Tarata, Miraflores, ignora qué pasó en Lucanamarca. Definitivamente no leen periódicos, no ven noticieros.
Esta es una generación que vivió encerrada en las cabinas de Internet con juegos Play Station, chateos, pegados con el celular, con el Twitter, chismeando, ajenos a todo. Muchos son universitarios. ¿Qué clase de profesionales van a ser si solo saben resolver ecuaciones para aprobar los cursos e ignoran lo que sucede en el país, donde van a tener que asumir una profesión? ¿Qué criterio podrán tener si desconocen lo más elemental de la realidad nacional?”

Esta fue mi reacción. Sé que indignarse por el Trome puede ser overreacting pero no lo pude evitar.

Por cierto, para mantenerme al tanto de lo que ocurría en Huarmey, tuve que escuchar la transmisión de una radio local en internet, porque los periódicos y noticieros del grupo mediático al cual pertenece el Trome “apuestan por el entretenimiento”.


Bueno, antes de terminar, quizás algunos se pregunten: “¿qué tiene que ver Aldous Huxley con todo esto?”. Precisamente, en su novela Brave New World, Huxley relata una distopía en la cual el control no es ejercido de manera coercitiva (como en 1984 de Orwell) sino de manera “asolapada”: las personas en este escenario viven “felices” estando mentalmente adormecidas. ¿Acaso este escenario no se aproxima cada vez mas a nuestra realidad? ¿Queremos vivir en una sociedad mediáticamente adormecida?

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