14 de octubre de 2012

El Otro electoral


El domingo pasado se llevaron acabo las elecciones presidenciales en Venezuela. Para alegría de unos, y molestia de otros, Hugo Chávez fue reelegido por un nuevo periodo de 6 años. En esta columna no voy a discutir si es que Chávez me cae bien o no, o si Capriles era realmente una alternativa distinta a la derecha que gobernaba a Venezuela antes del chavismo. Lo que me interesan aquí son las reacciones que se dieron en los medios y redes sociales nacionales.
Comparemos estas dos frases: “no entiendo porque Venezuela  reelige a Chávez” y “¿por qué la gente no vota por PPK si es el mejor preparado”. También podemos comparar estas otras dos “Estas elecciones las ha perdido Venezuela, ¡fuerza!”  y  “¡¿cómo van a votar por Humala?! ¡¿quieren fregar el Perú?!” (o la variante progre: “¡Perú, cómo me dueles!, ¿por qué votan por el fujimorismo?”) . ¿Encuentran similitudes? Esa misma incomprensión hacia el Otro (el que es distinto a mi, llegando a ser desconocido, incomprensible y hasta irracional para uno) que vimos en las elecciones nacionales hace un año la podemos apreciar ahora, solo que en un escenario extranjero.
Que quede claro que esta crítica no es una defensa a la nueva reelección de Chávez (que muy lejos de representar una “revolución socialista” está más cerca a un caudillismo populista), pero si quiero criticar esa posición tan alejada de la realidad en la cual el único voto racional es el de uno (y de los que son similares a mí) y el resto que vota distinto es el “electarado”, ¿no se dan cuenta que cuando dicen “¡fuerza Venezuela!” o “¡ay, Venezuela!” están ninguneando la elección de la mayoría de venezolanos?
Para finalizar, quisiera hacerle una recomendación a la gente que se considera de izquierda: celebrar este triunfo de Chávez no los ayuda mucho en sus credenciales democráticas, al igual que a la gente de derecha tampoco le ayuda renegar de resultados de elecciones. Para parafrasear a un spot reciente: que izquierda no coma democracia, pero que derecha tampoco coma realidad.


Columna para la versión impresa de The Fucking Times del viernes 12 de octubre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario