21 de mayo de 2014

Phillip Secada: El candidato de los medios






¿Qué quieren los medios limeños para la ciudad? Lo que normalmente escuchamos, vemos o leemos es "todos queremos lo mejor para la ciudad". Aquí la enunciación en primera persona plural es importante, debido a que construye un "nosotros", aquellos sujetos o entidades que se ajustan al proyecto de ciudad (las políticas públicas que apoyan o critican, los proyectos de infraestructura que piden o rechazan) que los medios enuncian. Por ejemplo, conductores de vehículos privados beneficiados por los proyectos de vías rápidas publicitados en las noticias; constructoras que se benefician de entrevistas que critican la zonificación.

Asimismo, los medios construyen un "ellos", ya sea explícitamente o por negación, aquellos que no se ajustan al proyecto de ciudad que los medios enuncian. Por ejemplo, vecinos de distritos populares que se resisten a que expropien sus casas para la construcción de una vía.

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Un año electoral es un buen periodo para notar con mayor claridad cual es el proyecto de ciudad de los medios debido a la cobertura que activamente escogen dar a determinadas organizaciones políticas o personajes públicos, los cuales finalmente simbolizan que es lo que desean los medios para la ciudad, "nuestra" ciudad. Tomen como ejemplo la cantidad de contenido (espacio de medios escritos, tiempo de radio y televisión) que los medios limeños le dedican a un partido conservador como el PPC.

No obstante, en este post no quisiera enfocarme en la relación medios-organizaciones, sino en la relación medios-personajes. Un personaje probablemente condense de una mejor manera las creencias y valores debido a que se ajusta a las modalidades de representación que utilizan los medios. Estas modalidades favorecen la puesta en escena de individuos y no tanto la de entidades más complejas, como las empresas o instituciones públicas. Probablemente los ejemplos más claros de esto son las entrevistas y los debates, en especial los televisados. En estas modalidades toda una organización (compuesta por individuos, relaciones externas e internas, historia, etc.) es reducida a la performance de un solo personaje en unos cuantos minutos.

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En últimos meses, dos personajes coparon la cobertura mediática en cuanto a posibles candidaturas a la alcaldía de Lima. Primero lo hizo Pablo Secada, economista de perfil tecnocrático, quien saltó al espacio público tras su apoyo a la permanencia de la alcaldesa Villarán, a pesar de ser un regidor del PPC, oposición en el concejo municipal. Esta actitud lo ayudo a ganarse la reputación de alguien que respeta la institucionalidad. Esto sumado a que se promocionaba a si mismo como "el liberal en un partido conservador" hizo que sea bien visto por los medios y sus comentaristas, quienes no dudaban en llamarlo para opinar sobre distintos temas (desde el pago de bonos agrarios, pasando por el recorte de canon minero, hasta la inversión estatal en refinerías). Fue así como llego al status de "técnico mediático": se convirtió en el hombre a llamar para dar "opiniones técnicas" sobre economía y políticas públicas, e incluso llegó a conducir el programa especializado Rumbo Económico en algunas oportunidades. Su posterior debacle probablemente sea mejor recordada: denuncias por agresiones a mujeres y un video donde agrede verbalmente a una policía causaron indignación y decepción entre sus antes entusiastas seguidores (especialmente entre los comentaristas mediáticos, quienes, en buena cuenta eran los que promovían su candidatura a pesar de su baja popularidad).

El otro personaje ha ocupado la atención respecto al mismo tema es Phillip Butters, periodista conocido por su estilo agresivo y conservadurismo. Butters entró al espacio público años atrás mediante el periodismo deportivo, donde ganó notoriedad por sus críticas procaces a los dirigentes del fútbol local. Posteriormente paso a ser presentador de noticias de actualidad y en los últimos años se ha desempeñado como comentarista en Radio Capital, medio conocido por difundir opiniones no-expertas de comentaristas mediáticos (precisamente su slogan es "Tu opinión importa").

La pregunta que surge ahora es: ¿cómo personajes tan diferentes e incluso enfrentados pueden ocupar la atención de los mismos medios? El lugar común es afirmar que ambos son personajes públicos y que la cobertura que reciben es normal. Aquí la refutación es clara: un individuo no 'es' un personaje público, un individuo 'es hecho' un personaje público. Asimismo, la probable respuesta "claro, todos sabemos eso" debe ser respondida al mejor estilo zizekiano: "si, lo saben, pero actúan como si no lo supieran". Otra respuesta que debemos descartar es la ilusión de la democracia mediática: la idea de que los medios son accesibles a cualquier individuo en cualquier momento. Los comentaristas y expertos están en los medios, como diría Charaudeau, "solo por la palabra que producen". Ellos tienen acceso porque emiten un juicio determinado o porque opinan de una manera determinada. El mismo Charaudeau los llama "logócratas". Van Dijk los llama "elites simbólicas".

Habiendo descartado esto, la pregunta debe ser precisada aun más: ¿cómo personajes tan diferentes pueden ocupar la atención de los mismos medios respecto al mismo tema, su posible candidatura a la alcaldía de Lima? ¿Cómo es que personajes de perfiles tan distintos tienen acceso al espacio público para hablar sobre sus planes para la ciudad? La respuesta tal vez sea que ambos no son tan distintos.

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Desde hace un tiempo, intelectuales como Slavoj Žižek han advertido el cambio del capitalismo hacia lo que llaman "capitalismo con valores orientales", algo que puede ser definido a grandes rasgos como un capitalismo autoritario, un capitalismo que rompió su promesa de democratizar y que es más eficiente que las democracias liberales capitalistas. El sistema político gobierna para el capital (algunos preferirían decir que quien gobierna es el capital). Quienes gobiernen deben asegurar el crecimiento del capital, sin importar si beneficia a unos pocos en desmedro de la mayoría o si incluso viola el orden legal del Estado. Para asegurar el agresivo crecimiento del capital, la agresividad del uso de la violencia estatal (no solo represión física) debe aumentar proporcionalmente.


¿Qué mejor representación de estas características que la combinación de Butters y Secada? Después de todo, ¿acaso ambos personajes no terminan siendo las dos caras de la misma moneda? ¿Qué es Butters sino la condensación del lado agresivo de Secada? La prepotencia por la que se condenó a Secada es la actitud usual de Butters probablemente porque la sensibilidad (neo)liberal no admite que la agresividad venga en "el mismo paquete" que el saber puramente técnico. Es necesario separar ambas características, la violencia y el saber, en dos personas distintas para que la primera no "ensucie" a la segunda, a pesar de que ambas vayan de la mano en el orden actual.

Como ya sabemos, luego de las denuncias, Secada desistió de postular, y lo más seguro es que Butters no sea candidato, a pesar de toda la cobertura que recibe. Sin embargo, que no nos sorprenda que el candidato que gane las elecciones de octubre gobierne agresivamente para el capital y quienes más lo acumulan. Los medios limeños probablemente estarían más que contentos.

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