3 de agosto de 2014

Formación, mercado y ciudadanía

Un par de cosas que me he estado preguntando últimamente:

1) ¿Aprendemos a ser clientes antes que ciudadanos? Y cuando digo "antes" no me refiero al orden de importancia (como "eres cliente antes que ciudadano"), sino literalmente antes. Los niños son un sector importante del mercado y son un objetivo predilecto de la publicidad desde muy temprana edad. Por otro lado, ¿cuáles son los primeros contactos de un niño con el Estado? Lo más seguro que estos se den a través de la educación y la salud, y probablemente no sean satisfactorios.

2) ¿Esto influye en la formación de nuestras actitudes y conductas respecto al Estado? Si nuestros primeros contactos con el Estado no son satisfactorios y desde niños el mercado nos promete satisfacer nuestras necesidades más básicas, ¿acaso no es lógico que posteriormente muchos se aproximen al Estado como esperando o deseando que este se comporte como una empresa?

Algunas consecuencias de esto:

a) El Estado debe ser (como) una empresa. ¿Cuántas veces hemos leido cosas como "en el sector privado no pasaría esto" cada vez que se critica al Estado? El traslado de criterios originados en el mercado, como la competitividad, a otras instancias, incluido el Estado, demuestra como la lógica del mercado tiene la capacidad de invadir otras esferas y las relaciones que se dan en ellas (algo que he tratado en otros posts).

b) Afirmación a través de consumo. En algunas ocasiones las luchas por los derechos ciudadanos parecen algo del pasado. Un ejemplo de esto es que actualmente muchos de los casos de discriminación que se reportan en los medios se dan en relaciones empresa-cliente en lugar de Estado-ciudadano (lo cual no es igual a decir que lo segundo no ocurra). La mayoría de veces los reclamos en estos casos se pueden reducir a la fórmula "¿por qué no me dejas consumir?", en otras palabras, ¿por qué no me permites gastar mi dinero? Como si participar en relaciones de mercado fueran la última forma de afirmación de nuestra existencia como individuos. El capitalismo no cumple su promesa de disolver antiguas fórmulas de dominación y probablemente por eso es que el desconcierto es tan fuerte.

¿Cómo cambiamos esto? Considero que cosas como la educación cívica son inútiles (y realmente estoy cansado de leer/escuchar "necesitamos una formación en valores" en los medios). Creo que esto no se trata de qué se enseña, sino de cómo. Podemos crear una infinidad de cursos sobre lo bueno que es ser ciudadano pero mientras los derechos que le corresponden a todo ciudadano (educación, salud, seguridad, etc.) sean deficientes poco o nada vamos a lograr. La única manera de formar ciudadanos es teniendo un Estado fuerte. Hasta entonces, probablemente muchos estarían más contentos con un CEO en lugar de un presidente.

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